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Colombia y Brasil, a darle uso a un estadio

al que nadie va









Unos 270 millones de euros le costó a Brasil la construcción de la Arena da Amazônia, en Manaos, uno de los 12 estadios remodelados o construidos por ese país para la realización del Mundial de Fútbol Brasil 2014. Desde el principio la obra fue vista con recelo, debido a que en Manaos, capital del Estado de Amazonas, no hay ningún equipo de primera división, apenas uno de tercera, el Nacional Futebol Clube, que no cuenta con suficientes hinchas para llenar este estadio, por lo que se especulaba que la obra iba a quedar como un elefanto blanco en medio de la selva. Y así fue. (Lea: La historia de los partidos entre Colombia y Brasil por eliminatoria)


En dos años es poco o nada el uso que se le ha dado a este estadio y pocas veces ha estado lleno. Una de ellas fue, de hecho, por cuenta del enfrentamiento entre Colombia y Suecia, durante los Juegos Olímpicos de Río 2016, en el que ambas selecciones empataron 2-2. La otra fue gracias a la realización en este estadio de la seminifinal del Torneo Carioca, entre Vasco de Gama y Flamengo. Pero el resto del tiempo ha estado vacío, por lo que las autoridades del Estado de Amazonas se han visto en la necesidad de ingeniárselas para darle un uso al Estadio. (Lea: James juega su partido 50 con la selección)


Todo para que los casi 2 millones de euros que se gastan en su mantenimiento anualmente no sean plata perdida en alimentar a este elefante. Por ello se ha propuesto desde la realización de matrimonios y grandes eventos, hasta la instalación de un Museo Olímpico en sus instalaciones para salvar a la Arena da Amazônia de la crisis que han vivido otros estadios mundiales, aprovechando el turismo que llega a Manaos, el principal centro económico y financiero del norte de Brasil y puerta del Amazonas. (Pékerman: "El partido contra Brasil puede marcar tendencia en la eliminatoria)


Ahora Colombia tiene la posibilidad de ayudar a la recuperación de esta arena con la asistencia de miles de colombianos al partido entre el combinado patrio y Brasil. Sin embargo, a la Arena da Amazônia la ronda el fantasma de otros estadios mundialistas que terminaron demolidos. Como el Estadio de los Pocitos, sede de Peñarol entre 1921 y 1933, y lugar en el que se celebró el primer mundial de fútbol: Uruguay 1930. O el de Wembley, una de las sedes del mundial de Inglaterra 1966; o varios de los estadios de Estados Unidos 1994.